VtM: Masquerade, Bloodlines
El Movimiento Anarquista
ORGANISATION

El Movimiento Anarquista

Nominalmente una facción dentro de La Camarilla, la mayoría de los “Anarquistas” aún están bajo la autoridad de la Torre de Marfil. La Camarilla diría que los Anarquistas están bajo la protección de la Secta, mientras que los Anarquistas probablemente lo llamarían opresión. Aun así, muchos en el Movimiento Anarquista entienden la utilidad de tener una estructura y sólo los más radicales piden la separación total de la Camarilla. Los Anarquistas buscan cambiar la Torre de Marfil desde dentro, transformándola en la benévola sociedad de Vástagos que tan a menudo dice ser.

¿Qué necesita cambiar? Pregunta a doce Anarquistas y obtendrás trece respuestas diferentes. Están de acuerdo en que tiene que haber cambios, pero no están comprometidos de forma colectiva con ningún plan en particular. Existen temas comunes, como la redistribución del poder de los Antiguos a todos los vampiros, y que la autoridad política se base en el mérito en lugar de en la edad. Si estos cambios vienen a través de un debate apasionado en el Elíseo o por acciones de guerrilla contra Antiguos específicos, depende del Anarquista en cuestión. Al contrario que el Sabbat, que se rebela porque los vampiros deberían ser superiores, los objetivos del Movimiento son igualitarios, al menos sobre el papel.

Naturalmente, es este mismo sentimiento de igualdad lo que hace al Movimiento Anarquista tan peligroso para la sociedad vampírica. Esta resistencia al cambio no es única de la Camarilla: los Antiguos del Sabbat o de los Clanes Independientes tienen el mismo ínfimo deseo de ceder su poder, y los Ancillae han trabajado igual de duro para ser los siguientes en la línea de poder de los Antiguos. Si la retórica de los Anarquistas echa raíces, todo ese trabajo habrá sido en balde. Así que no es una sorpresa que los Anarquistas se pasen tanto tiempo frustrados y que tiendan a adoptar una mentalidad de asedio.

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Destruir desde dentro

A pesar de su integración dentro de la Camarilla, el Movimiento Anarquista es esencialmente una Secta, aunque no tiene el nivel de organización que lo mantendría en los mismos niveles de la Camarilla, el Sabbat o los Independientes. La única cosa que los une es que saben lo que no quieren ser. Esto ayuda como nexo de unión, pero no funciona muy bien como esquema organizativo. Más aún, la estructura rápidamente tiende al estancamiento y eso es exactamente en contra de lo que están los Anarquistas.

Sin embargo, esto no significa que los Anarquistas estén en contra de la organización. A pesar de su nombre, no todos los Anarquistas son auténticos anarquistas: muchos buscan cambiar la Camarilla o el Sabbat por un nuevo tipo de estructura, habitualmente basada en ideas de gobierno mortales. La mayoría de estas estructuras tienden a girar en torno a alguna forma de democracia, pero se han intentado variantes de neofeudalismo e incluso de fascismo (con diversos grados de éxito) a través de todo el Movimiento. Una de las pocas cosas en las que los Anarquistas parecen ponerse de acuerdo es que en algún punto es necesaria la figura de un superior. A ese vampiro se le llama, normalmente, Barón.

Sólo recientemente los Anarquistas han sido capaces de tener algún tipo de identidad común. Tras la Segunda Revuelta Anarquista en 1944 que condujo a la creación del Estado Libre Anarquista de California, el Concejo Revolucionario decidió adoptar un conjunto de principios de autogobierno para el Estado Libre antes de disolverse: el “Status Perfectus” o “Estado Perfecto”. Fue un documento revolucionario, el primero en exponer el sueño Anarquista clara e inequívocamente en los tiempos modernos. Llamaba a los Anarquistas de todo el mundo a protegerse entre sí, con independencia de la afiliación de su Clan. Auguraba una nación de Vástagos libre de opresión política y de los prejuicios de los Antiguos y prometía extender esa libertad a todos los Vástagos del mundo. Declararon que el libre albedrío, o “libertas”, es una parte inherente de la naturaleza espiritual de los Vástagos y que todos los vampiros deben trabajar para liberarse de las fuerzas que los privan de su libertas. Algunos Anarquistas estaban en desacuerdo con algunas partes o con la totalidad del Status Perfectus, pero se ha probado como un documento enormemente influyente para el Movimiento y lo más cercano que la Secta tiene a un conjunto unificado de principios.

En cualquier caso, lo que a los Anarquistas les falta en cuanto a organización, lo suplen con creces con pasión. Desde el Neonato punk peor encarado al intelectual más meloso y elocuente, los Anarquistas están motivados colectivamente, lo que los dota de una inercia a la que el resto de los Vástagos sencillamente no están acostumbrados. Incluso más terrorífico para la mayoría de los vampiros: los Anarquistas parecen creer realmente en lo que dicen. Los Antiguos tratan de hacerlo pasar por ingenuidad o inexperiencia en la Jyhad, pero estos vampiros jóvenes parecen conseguir cosas que siglos de manipulaciones y poder no pueden lograr. Y el cambio aterroriza a los que están en el poder.

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