VtM: Masquerade, Bloodlines
La Camarilla
ORGANISATION

La Camarilla

La Camarilla también es conocida como la “Torre de Marfil”, y la Secta vive para dar significado a ese apelativo. Creada en el siglo XV, se formó para preservar y proteger a la sociedad vampírica contra las matanzas provocadas por la Inquisición, así como también ante la merma de poder que representó la Guerra de los Príncipes durante la Edad Oscura. Los líderes de la Camarilla impusieron con firmeza la Tradición de la Mascarada, elevándola al rango de ley principal de la Secta, una prioridad a la que continúan dedicándose incluso en las noches actuales. Los así llamados “Vástagos” buscan mantener una silenciosa armonía entre los vampiros y la humanidad, una meta constantemente amenazada por el Sabbat.

La Camarilla se considera a sí misma como la sociedad vampírica, y su orgullo está justificado. Después de todo, es la Secta de Vástagos más grande y está presente en casi cualquier ciudad del mundo. Un Vástago que llegue a una ciudad nueva y busque la población vampírica encontrará, la mayoría de las veces, una corte de la Camarilla. Esta expansión se debe en parte al hecho de que la Camarilla dice que cualquier vampiro, con independencia de su Clan o Línea de Sangre, puede acudir a un Príncipe y reclamar ser miembro de la Camarilla. También se debe parcialmente al hecho de que esta Secta afirma que toda la sociedad vampírica se encuentra bajo su autoridad, con independencia de lo que los otros vampiros crean. Muchos Vástagos encuentran más fácil sentarse a la sombra de la Torre de Marfil que discutir este punto.

A través de los siglos, la Camarilla ha dado pasos para hacer honor a sus reivindicaciones de dominación mundial, pero con limitado éxito. Los vampiros son territoriales por naturaleza y existe una diferencia abismal entre un Príncipe que apoye la idea de que un Justicar exija autoridad total por todo el mundo y que los Arcontes se presenten en las fronteras de su dominio y reclamen obediencia total. Los Antiguos que recuerdan un tiempo anterior a las Sectas se burlan ante lo que ven como una “audacia de Neonato”. Aun así, los fuegos de la Inquisición continúan ardiendo en las memorias de la mayoría de los Antiguos y muchos están dispuestos a ceder algunos derechos para continuar preservando la Mascarada y mantener su seguridad frente a la sociedad mortal.

Capítulos y Crónicas (2)

La Eterna Guerra

Después de que se formara el Sabbat, la Camarilla se posicionó como la única vía para preservar y proteger la Mascarada y a los propios Vástagos. Mientras el Sabbat desechaba las Tradiciones y todas las pretensiones de Humanidad dada su paranoia sobre la Gehenna, la Torre de Marfil se mantuvo firme y declaró al Sabbat como enemigo de la Secta. Desde entonces, la Camarilla ha ido alternando entre guerra fría y guerra abierta, intercambiando territorios como dos naciones en conflicto; puede considerarse que cualquiera que no esté con la Camarilla en contra del Sabbat está ayudando al enemigo.

Como resultado de este conflicto continuo con el Sabbat, en las noches actuales la Torre de Marfil se desmorona, perdiendo algunos ladrillos aquí y allá, mientras proclama orgullosa que sigue fuerte y entera. Los Antiguos se aferran a la fuente de su poder, tornándose más paranoicos ante la idea de que otros Vástagos sean infiltrados del Sabbat o simpatizantes de los Anarquistas. Los Neonatos se sienten más y más como siervos de la nobleza de los Antiguos, obligados a proteger y mantener una organización en la que tienen escasas esperanzas de avance pero abundantes oportunidades de castigo. Los Ancillae acaban en la peor posición: incapaces de romper el techo de cristal de la dominación de los Antiguos, pero con el suficiente poder como para hacer que los Vástagos más jóvenes afilen celosos sus cuchillos.

Los Neonatos y los Ancillae más jóvenes tienen una ventaja creciente: la tecnología moderna. Los Antiguos son incapaces o están poco dispuestos a manejar las herramientas y conceptos de las noches modernas: smartphones, tablets, computadoras, chalecos antibalas ocultables, armamento portátil, redes sociales. Se alejan más y más de un mundo en el que incluso los niños saben utilizar un blog y los medios de comunicación se fragmentan cada vez más. Algunos Vástagos jóvenes abrazan estas herramientas y las usan para preservar la Mascarada, pero otros se preguntan por qué no pueden tomar el poder que los Antiguos guardan tan celosamente; no sólo el poder político, sino la misma Sangre de sus venas a través del terrible acto de la Diablerie. Así, los Antiguos arremeten contra las cosas que no entienden, destruyendo a leales sirvientes y a Chiquillos traicioneros por igual.

Las Seis Tradiciones

La Primera Tradición: La Mascarada

No revelarás tu verdadera naturaleza a quienes no sean de la Sangre.
Si lo hicieres, renunciarás a tus derechos de Sangre.

La Segunda Tradición: El Dominio

Tu Dominio es tu responsabilidad.
Todos los demás te deben respeto en él.
Nadie puede desafiar tu palabra cuando esté en tu Dominio.

La Tercera Tradición: La Progenie

Sólo serás el Sire de otro con el permiso de tu Antiguo.
Si creares otro sin el consentimiento de tu Antiguo, tú y tu Progenie seréis eliminados.

La Cuarta Tradición: La Responsabilidad

Quienes creares serán tus propios hijos.
Hasta que tu Progenie fuere Liberada, deberás gobernarlos en todas las cosas.
Sus pecados son también los tuyos.

La Quinta Tradición: La Hospitalidad

Honra el dominio de otro.
Cuando llegares a una ciudad extranjera, deberás presentarte a quien gobernare allí.
Sin su palabra de aceptación, nada eres.

La Sexta Tradición: La Destrucción

Te está prohibido destruir a otro de tu especie.
El derecho de destrucción pertenece sólo a tu Antiguo.
Sólo el más Antiguo de entre vosotros podrá invocar la Caza de Sangre.

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