VtM: Masquerade, Bloodlines
Assamita
FAMILY

Assamita

Los Chiquillos de Haqim, conocidos como Assamitas por el resto de los Vástagos, son un cuchillo silencioso en la oscuridad, una orden de ejecutores sedientos de Sangre que participa en las guerras secretas de los no-muertos actuando como asesinos a sueldo. Fuera del alcance de las Sectas, los Assamitas son auténticos Independientes y mercenarios, ofreciendo sus servicios a quienquiera que pague su precio en Sangre, al margen de la ley del Príncipe o del Priscus. Para cuando su objetivo se da cuenta de que un Assamita lo está acechando, suele ser demasiado tarde. Huelga decir que los Asesinos son temidos y denostados por muchos otros Clanes.

En realidad, los Assamitas son mucho más que unos simples matones y asesinos. El suyo es un Clan complejo pero aislado, basado en tres principios: la sabiduría, la hechicería y la Diablerie. Sin embargo, la mayoría de los Assamitas con los que se encuentran otros vampiros son miembros de la casta guerrera, así que la sociedad de los Vástagos los ve de esa manera. Por su parte, los Asesinos no han hecho nada para desmentir este malentendido. Si los ayuda a conseguir más contratos y oculta la verdadera naturaleza de su Clan, mejor para ellos.

Hace mucho, los Assamitas fueron sometidos por medio de una poderosa maldición, conjurada por los Tremere bajo las órdenes de la Camarilla, que puso freno a su sed de Sangre. No pueden probar la Vitae de otro vampiro sin que esto les cause daño. En su constante búsqueda para reducir su Generación y acercarse a su sagrada figura, Haqim (quien algunos eruditos de fuera del Clan afirman que pertenecía a la Segunda Generación, mientras que otros insisten en que fue un juez designado por los otros Antediluvianos), los Assamitas han de refinar la Sangre de Vástago en una solución alquímica. Si no fuera por este yugo místico, seguramente estarían inmersos en una impía cruzada de Diablerie sin control.